Flamenco Austral en ruta 205 tramo Bolívar – Saladillo (Buenos Aires)

DESCRIPCIÓN. Mide 75 cm. Más esbelto que la espátula rosada. Cuello más largo, pico corto y curvo hacia abajo; cuerpo rosado; las plumas que cubren las alas son casi rojas y las puntas de las alas (remeras) negras; patas largas grises claras, salvo articulación y pie de color rojo. Juvenil: casi blanco salvo remeras negras y hombros castaños.

COMPORTAMIENTO. A menudo inmóvil en el agua con una pata encogida; o bien pasando el pico por el agua. Las bandadas son de tres o seis individuos pero es posible ver más de 30; en la época de cría son muy numerosas. Vuela con el cuello y las patas estiradas.

HÁBITAT. Lagunas grandes saladas de poca profundidad, también salinas y salitrales en el sur de la Provincia. Es posible verlo por cortos períodos en lagunas más chicas.

ALIMENTACIÓN. El modo en que se alimenta es muy particular, ya que pone el pico de manera inversa -la parte superior sobre el fondo del agua-, y con unos movimientos rápidos filtra el agua para capturar pequeños insectos acuáticos, moluscos y crustáceos. Algunos de estos últimos son los que le aportan el pigmento que le da ese color tan llamativo a su plumaje.

NIDO. Forma colonias de centenares de individuos en la época reproductiva. Elige lugares fangosos para la construcción de sus nidos de barro, a los que da forma de cono con una depresión en el centro. Coloca 1 ó 2 huevos blancos; los pichones se quedan en el nido los primeros días, luego se congregan en grupos numerosos, llamadas “guarderías”, a la espera de sus padres para que los alimenten.

SITUACIÓN. Escaso. Es capturado como ave ornamental para adornar estanques, donde pierde todo su atractivo rosado por la carencia de alimentos adecuados.

DISTRIBUCIÓN. Desde Ecuador hasta Argentina; ocupa la totalidad de nuestro territorio.

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